240 - Candidato a Astronauta

En seguida volvemos a lo nuestro, pero permitidme hacer un pequeño parón navideño para retomar un hilo abierto que tenía pendiente, algo que dejé caer hace muchas tiras (aquí, concretamente). Y, ahora que la ESA ha presentado su nueva promoción de astronautas, es el momento de explicarlo, y de cerrarlo. 

Como puede verse en este blog, el tema del espacio me tira bastante. Ni yo entiendo del todo el motivo, pero es así. Por eso, cuando abrieron la convocatoria para presentarse como candidato a astronauta, hace aproximadamente año y medio, convencí a mi amigo Manel para presentarnos los dos (aunque casi se diría que fue él quien me convenció a mi).

El primer paso para poder presentarse era obtener un certificado médico equivalente al de una licencia de piloto privado. Para ello busqué un centro donde los emitieran y concreté una cita para pasar la revisión. Entre las diferentes pruebas, había un examen psicológico que realizaba el director del centro. Entre pregunta y pregunta, se coló en la conversación el motivo de mi visita.
Juro que no exagero, esta tira pasó tal cual. Después de esto estuve tres o cuatro meses preparando el currículum. Nunca he pasado tantas horas trabajando en un documento tan concienzudamente. Laboralmente, he hecho cosas que, según las especificaciones, eran valorables para el puesto. Estudié una carrera técnica, me quedé unos años investigando en la universidad, hice estancias en universidades del extranjero y en la Antártida durante varios meses (como ya conté aquí), me saqué el doctorado y posteriormente trabajé en el sector del espacio (desde hace poco ya hay trocitos de mi trabajo orbitando nuestro planeta). Actualmente trabajo en mi propia empresa de... cosas. Ordené todo esto lo mejor que supe y resalté aquello que pensé que era más importante para el trabajo.
Spoiler, no.

Finalmente, lo último que había que preparar era la carta de motivación. Esto fue lo más complicado. Intenté pensar qué podía poner yo que no hubieran dicho ya cientos de candidatos (que conste que se presentaron más de veinte mil personas). Hice como treinta versiones de la carta, muchas de ellas borrando todo lo anterior y empezando de nuevo, pero nunca daba en el clavo. Al final pensé que lo mejor era presentarme lo más transparente posible. ¿Y qué es lo que me gusta hacer? Pues tiras cómicas o, mejor dicho, expresarme (con mucho deshumor) a través del cómic. Así que, después de pensarlo mucho, añadí una tira cómica a la carta de presentación. Si, si, a loco. Os la pongo a continuación en el formato original, sin traducir, aunque creo que se entiende bastante bien.

Si afectó en algun sentido en la decisión, nunca lo sabré, pero ni Manel ni yo pasamos el primer corte (que fue durísimo, de 22.523 candidatos, solo lo consiguieron 1.361). Espero al menos que sacara una sonrisa al evaluador que, después de valorar cientos de candidaturas, se encontrara con la mía para revisar. Para la próxima convocatoria igual tenga mejor CV (o dibuje mejor :-P ).

6 comentarios:

  1. ¡Hacer cómics da puntos para ir al espacio seguro!

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    1. ¡Gracias Joan! De hecho, gracias a los cómics, yo ya he ido al espacio ;-)

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  2. Bueno, nuestro consuelo es que al menos no hemos gastado dinero público para promocionarnos ni hemos hecho pataletas infantiles pq no nos cogían.

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  3. Algún día Albert, algún día...

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